Las estafas con créditos por internet pueden comenzar con un correo, un mensaje de WhatsApp o una llamada que parece legítima: le ofrecen un crédito preaprobado, le solicitan documentos o incluso le piden dinero para realizar el desembolso. Reconocer a tiempo las señales de un posible fraude financiero es clave para proteger sus datos y su dinero. En esta guía le explicamos cinco alertas que conviene revisar antes de enviar información, hacer un pago o continuar con una supuesta oferta de crédito.
En ese momento conviene hacer algo muy sencillo: no actuar de inmediato. Un mensaje bien diseñado, un logotipo conocido o una persona que dice ser “asesor” no demuestran que detrás de la comunicación exista realmente una entidad financiera. Los delincuentes pueden aprovechar la confianza, el afán y la expectativa de recibir dinero para obtener documentos, información personal o incluso pagos.
La prevención es especialmente importante en un sistema financiero cada vez más digital. Según la Superintendencia Financiera de Colombia (SFC), durante el primer trimestre de 2026 los canales no presenciales concentraron el 84,6% del número total de operaciones reportadas por establecimientos de crédito, SEDPE, entidades administradoras de sistemas de pago de bajo valor y el Banco de la República.
La digitalización facilita muchas operaciones financieras, pero también exige desarrollar un hábito fundamental: verificar antes de confiar.
Phishing, smishing y vishing: ¿qué significan en palabras simples?
No todos los fraudes digitales llegan de la misma manera.
El phishing ocurre cuando un delincuente intenta hacerse pasar por una empresa, entidad o persona confiable mediante comunicaciones digitales, frecuentemente correos electrónicos o páginas falsas, con el objetivo de obtener información.
El smishing aplica una lógica similar a través de mensajes de texto o mensajería, mientras que el vishing utiliza llamadas telefónicas y técnicas de manipulación para intentar obtener datos o convencer a la persona de realizar determinada acción.
La Superintendencia Financiera incluye estas modalidades dentro de sus contenidos actuales de prevención de fraude y advierte que los delincuentes pueden enviar mensajes que parecen auténticos y dirigir a las personas hacia sitios fraudulentos.
En un supuesto crédito, el engaño puede empezar con algo tan cotidiano como:
Correo ficticio:
“Señor Carlos, tenemos aprobado para usted un crédito por $28.000.000. Para activar el beneficio debe enviarnos hoy fotografía de su cédula y los últimos desprendibles de pago. Responda este correo o comuníquese con su asesor”.
O puede llegar directamente al celular:
WhatsApp ficticio:
“Buenas tardes. Soy Andrés, asesor de Financiera Ejemplo. Su crédito ya fue aprobado. Solo falta pagar $180.000 del seguro para liberar el desembolso. Si no realiza el pago antes de las 3:00 p. m., perderá el cupo”.
Los nombres son ficticios, pero las técnicas ilustran algo importante: la apariencia profesional de un mensaje no reemplaza la verificación.
Estas cinco señales pueden ayudarle a decidir cuándo detenerse y comprobar qué está ocurriendo.
Señal 1: le ofrecen más dinero del que pidió o un crédito que nunca solicitó
Que una persona reciba una oferta comercial de crédito no significa automáticamente que exista un fraude. Algunas entidades pueden realizar ofertas dentro de los canales autorizados y de acuerdo con sus políticas.
La alerta aparece cuando la oferta resulta inesperada, exagerada o demasiado conveniente y, además, viene acompañada de presión para entregar información inmediatamente.
Imagine que una persona estaba averiguando por $5 millones y recibe un mensaje asegurándole que tiene “$35 millones garantizados, sin estudio y con desembolso inmediato”. La diferencia entre lo que buscaba y lo que repentinamente le ofrecen debería generar una pregunta antes que entusiasmo:
¿Quién está haciendo realmente esta oferta?
También conviene desconfiar si usted nunca solicitó el producto y el mensaje afirma que el dinero “ya está aprobado”, especialmente cuando después le piden documentos, códigos, claves, enlaces o pagos.
La recomendación práctica es sencilla: no continúe la conversación desde el mismo mensaje. Busque usted mismo el sitio oficial de la entidad, localice sus canales de atención y confirme si la oferta existe.
El objetivo no es desconfiar de todo. Es aprender a separar una oferta legítima de una comunicación que simplemente utiliza la palabra “crédito” para llamar su atención.
Señal 2: le piden un pago previo para poder desembolsar el crédito
Esta es una de las señales que merece mayor atención.
El supuesto asesor puede decir que necesita pagar un “seguro de desembolso”, una “activación”, un “impuesto”, una “garantía”, una “certificación” o algún otro concepto para que el dinero sea liberado.
El argumento suele ser convincente porque el pago parece pequeño frente al monto prometido.
Por ejemplo:
“Su crédito de $20 millones fue aprobado. Para desembolsarlo debe transferir $250.000 correspondientes al seguro obligatorio”.
Antes de transferir un peso, deténgase.
En nuestras recomendaciones específicas para Crédito de Libranza, en KOA advertimos que no realizamos cobros anticipados por la solicitud del crédito y recomendamos abstenerse de entregar dinero o hacer pagos a terceros cuando se los exijan bajo este tipo de argumentos.
La Superintendencia Financiera de Colombia también mantiene contenidos de prevención relacionados con falsos prestamistas y fraudes financieros y recomienda verificar directamente la información antes de actuar.
Además del concepto que supuestamente están cobrando, revise a quién le solicitan enviar el dinero. Una transferencia a una cuenta personal, billetera digital o destinatario que no logra relacionar con la entidad es una razón adicional para detener el proceso y verificar.
No permita que el argumento “pague ahora y en cinco minutos recibe el crédito” reemplace una comprobación básica.
Señal 3: el dominio del correo no corresponde al sitio oficial
Los delincuentes no siempre utilizan correos evidentemente extraños. Algunas direcciones pueden parecer legítimas a primera vista porque cambian una letra, agregan una palabra o utilizan un dominio parecido al verdadero.
Supongamos que la entidad ficticia se llama Financiera Horizonte y su página oficial es:
financierahorizonte.com.co
Un mensaje podría llegar desde:
creditos@financiera-horizonte.co o aprobaciones.horizonte@gmail.com
La diferencia puede pasar inadvertida, especialmente cuando se revisa el correo rápidamente desde un celular.
Por eso no basta con mirar el nombre que aparece como remitente. Hay que revisar la dirección completa.
La Superintendencia Financiera de Colombia explica que el phishing puede involucrar suplantación de identidad digital mediante comunicaciones que aparentan provenir de una empresa o persona conocida para intentar obtener información personal o financiera.
También debe revisar los enlaces.
Si un correo dice “consulte su crédito aquí”, no es necesario ingresar desde ese botón. Es más seguro abrir el navegador, escribir directamente la dirección que usted conoce como oficial y buscar allí la información.
Un dominio diferente no permite concluir por sí solo que existe una estafa, algunas organizaciones utilizan proveedores tecnológicos o dominios autorizados, pero sí es motivo suficiente para confirmar antes de entregar información.
Señal 4: un contacto desconocido le exige enviar documentos por WhatsApp
WhatsApp puede ser un canal legítimo de atención para muchas empresas, incluida KOA. El problema no es la aplicación en sí.
La verdadera señal de alerta es otra: que un número que usted no ha verificado lo contacte de manera inesperada, le exija documentos sensibles y lo presione para enviarlos sin permitirle comprobar quién está detrás de la conversación.
Una cédula, un desprendible de nómina, una certificación bancaria o determinada información personal no son simples fotografías. Pueden contener datos que merecen protección.
Por eso, si recibe un mensaje como:
“Para conservar su aprobación envíeme por aquí foto de la cédula por ambos lados, desprendibles y certificación bancaria”,
no debería responder automáticamente.
Primero confirme el número desde el sitio oficial de la empresa.
Este punto es especialmente importante cuando una persona mayor recibe el mensaje y un hijo, nieto o familiar le ayuda con sus trámites digitales. Antes de decir “sí, envíelo”, el familiar puede hacer tres comprobaciones rápidas:
- Buscar la página oficial escribiendo directamente la dirección en el navegador.
- Comparar el número de WhatsApp con el publicado oficialmente.
- Preguntar por el proceso directamente en ese canal oficial.
La regla no es “nunca envíe documentos por WhatsApp”. La regla correcta es: no entregue documentos sensibles a un contacto cuya identidad no ha podido verificar.
Señal 5: todo es urgente y le dicen que perderá el cupo
“Solo tiene 20 minutos”.
“Su aprobación vence hoy”.
“Si sale del chat pierde el beneficio”.
“Realice el pago antes de las 2:00 p. m.”.
“Es su última oportunidad”.
El denominador común es el tiempo.
La urgencia busca reducir el espacio disponible para pensar, preguntar o consultar con otra persona. Y precisamente por eso, cuanto mayor sea la presión, mayor debería ser su disposición a verificar.
Una decisión financiera importante no debería tomarse únicamente porque alguien al otro lado de una pantalla está contando los minutos.
Si el supuesto asesor se molesta porque quiere verificar, aumenta la presión o intenta impedir que termine la llamada, esa conducta debería incrementar su cautela.
¿Cómo revisar una oferta de crédito antes de enviar documentos?
Puede aplicar un filtro de cinco preguntas:
¿Yo solicité este crédito?
Si la respuesta es no, averigüe primero por qué lo están contactando.
¿Reconozco el canal?
No confíe solamente en el nombre, la foto de perfil o el logotipo.
¿Puedo confirmar la oferta desde la página oficial?
Entre por su cuenta al sitio web. No dependa del enlace recibido.
¿Me están solicitando dinero antes del desembolso?
No realice transferencias sin verificar directamente con la entidad.
¿Me están presionando para actuar inmediatamente?
No permita que la urgencia decida por usted.
Esta revisión puede tomar unos minutos y evitar una situación mucho más difícil después.
¿Qué hacer si ya envió sus datos?
Haber respondido un mensaje sospechoso no significa que deba quedarse esperando para saber qué ocurre.
Actúe según la información que entregó.
La Superintendencia Financiera recomienda reportar inmediatamente lo sucedido a la entidad financiera, conservar evidencias como mensajes, correos y capturas de pantalla y, cuando corresponda, presentar la denuncia ante las autoridades. Si todavía tiene acceso a productos financieros comprometidos, la Superintendencia Financiera también recomienda tomar medidas inmediatas para protegerlos.
Por eso:
- No borre la conversación.
- Guarde capturas de pantalla.
- Conserve el correo original.
- Registre números telefónicos, cuentas, enlaces y nombres utilizados.
- Si entregó credenciales o información que permita acceder a un producto financiero, comuníquese inmediatamente con la entidad correspondiente.
- Cambie las credenciales comprometidas desde dispositivos y sitios confiables.
- Si realizó una transferencia, contacte cuanto antes a la entidad financiera desde la que salió el dinero.
- Reporte el caso ante las autoridades cuando corresponda.
No siga negociando con quien envió el mensaje para intentar “recuperar” lo entregado. Una segunda solicitud de dinero podría prolongar el engaño.
¿Qué pasa si abrí el enlace pero no ingresé información?
Abrir un enlace sospechoso no es lo mismo que entregar voluntariamente claves o información financiera, pero tampoco debería ignorarse.
No descargue archivos adicionales ni complete formularios. Cierre la página y, si descargó o ejecutó algún archivo, revise la seguridad del dispositivo.
La SFC recomienda mantener actualizados celulares, computadores y herramientas de seguridad, y evitar abrir enlaces o descargar archivos provenientes de comunicaciones cuya procedencia no sea confiable.
Si además escribió una contraseña que utiliza en otro servicio, cámbiela directamente desde el sitio oficial correspondiente.
¿Cómo saber si una entidad financiera realmente existe?
No tome como prueba una fotografía, un certificado enviado por WhatsApp o un logotipo que diga “vigilado”.
Compruébelo usted mismo.
La Superintendencia Financiera mantiene herramientas para consultar información del sistema financiero y ha emitido advertencias sobre firmas que se presentan falsamente como vigiladas. Precisamente por eso, cuando tenga dudas sobre una empresa que le ofrece un producto financiero, conviene consultar directamente los canales oficiales de la Superintendencia Financiera de Colombia.
La verificación independiente es importante porque un documento digital también puede ser manipulado.
¿Un mensaje bien escrito y con el logotipo correcto puede ser falso?
Sí.
Los errores ortográficos pueden ser una señal de alerta, pero su ausencia no demuestra legitimidad.
Hoy un mensaje fraudulento puede tener un diseño limpio, lenguaje correcto, firma, logotipo y datos que parecen profesionales. Por eso, identificar una estafa únicamente por “cómo se ve” es insuficiente.
Lo importante es comprobar de dónde viene.
Revise el remitente, el dominio, los enlaces, el número telefónico, la solicitud que le están haciendo y, sobre todo, contraste esa información con los canales publicados directamente por la organización.
¿Qué hago si el mensaje le llegó a mi mamá, papá o a otro familiar mayor?
Evite empezar por “eso es una estafa” sin haber revisado el mensaje.
Puede ser más útil acompañarlo en la verificación.
Pregúntele si solicitó el crédito, revise el remitente, busque el canal oficial y confirme la oferta directamente con la entidad.
También es recomendable acordar una regla familiar sencilla: antes de transferir dinero o enviar documentos a partir de una oferta financiera inesperada, consultar con otra persona de confianza.
No se trata de quitarle autonomía a nadie. Al contrario: se trata de aportar información para que cada persona pueda decidir con mayor seguridad.
Canales oficiales de KOA: verifique antes de continuar
En nuestro caso, si una persona se comunica en nombre de KOA y usted tiene dudas sobre la autenticidad del contacto, no necesita continuar la conversación para comprobarlo.
Puede dirigirse directamente a los canales publicados en www.koa.co
- Sitio web oficial: koa.co
- WhatsApp: 315 770 6670
- Correo de servicio al cliente: servicioalcliente@koa.co
- Canales, oficinas y formulario de PQRS disponibles directamente desde el sitio web oficial.
La página actual de Canales de Contacto de KOA permite consultar estos medios y sus usos.
En KOA también contamos con recomendaciones específicas de seguridad para sus productos. En el caso del Crédito de Libranza, indica que la solicitud debe realizarse mediante sus canales oficiales y advierte que no realiza cobros anticipados por la solicitud del crédito.
Antes de enviar, pagar o hacer clic: verifique
Las estafas con créditos por internet no siempre empiezan con un mensaje evidentemente falso. A veces comienzan con una oferta atractiva, un asesor amable y una comunicación que parece completamente normal.
Por eso, la mejor herramienta no es memorizar cientos de modalidades de fraude, sino adquirir un hábito: verificar antes de actuar.
Tener control sobre su dinero también significa tener control sobre a quién le entrega sus datos, cuándo autoriza una operación y qué información decide creer.
En KOA creemos que una buena decisión financiera comienza con información clara. Porque cuando se trata de su información y de su plata, verificar también es una forma de decidir.
Tu plata, tú mandas.