Para empezar a ahorrar desde cero, primero necesitas saber cuánto dinero entra y sale cada mes, elegir una meta concreta y definir una cantidad que puedas separar sin descuidar tus gastos esenciales y obligaciones.
No necesitas empezar con mucho dinero ni utilizar un porcentaje perfecto.
Si hoy no ahorras nada, el primer objetivo puede ser simplemente pasar de $0 a una cantidad que puedas mantener.
Después puedes aumentar el ahorro a medida que cambien tus ingresos, gastos y prioridades.
¿Por qué empezar a ahorrar?
Ahorrar significa separar una parte de tus recursos actuales para utilizarlos más adelante.
Puede ayudarte a:
- Prepararte para determinados imprevistos.
- Cumplir una meta.
- Anticipar un gasto futuro.
- Reducir la necesidad de recurrir inmediatamente a crédito en algunas situaciones.
- Construir recursos para objetivos de mediano y largo plazo.
El Banco de la República utiliza precisamente el ahorro dentro de sus contenidos de educación económica como una herramienta para alcanzar metas de corto, mediano y largo plazo.
Pero ahorrar no garantiza que nunca tendrás dificultades económicas ni significa que todo crédito sea negativo.
Lo que hace es darte más alternativas.
Paso 1. Descubre cuánto dinero tienes disponible
Antes de decidir cuánto ahorrar, conoce tu presupuesto.
Empieza escribiendo tus ingresos mensuales.
Después registra tus gastos:
- Vivienda.
- Servicios.
- Alimentación.
- Transporte.
- Salud.
- Deudas.
- Entretenimiento.
- Compras.
- Otros gastos.
Puedes utilizar una aplicación, una hoja de cálculo, los movimientos de tus cuentas o simplemente una libreta.
Lo importante es obtener una respuesta aproximada a esta pregunta:
¿Cuánto dinero queda después de cubrir mis gastos y obligaciones?
Ejemplo ilustrativo
Supongamos que recibes:
$2.500.000 mensuales
Y tus gastos y obligaciones suman:
$2.350.000
Tu margen actual sería:
$150.000
Eso no significa necesariamente que debas ahorrar los $150.000.
Significa que ahora tienes información para decidir.
Paso 2. Revisa tus gastos antes de decir “no puedo ahorrar”
Si al hacer las cuentas descubres que prácticamente no queda dinero disponible, revisa tus gastos.
No se trata de eliminar automáticamente todo lo que disfrutas.
Busca primero:
- Suscripciones que ya no utilizas.
- Compras frecuentes que no habías sumado.
- Domicilios.
- Gastos variables que aumentaron.
- Servicios que podrías renegociar.
- Compras que podrías planear mejor.
También puede ocurrir que tus gastos esenciales y obligaciones realmente ocupen prácticamente todos tus ingresos.
En ese caso, no necesitas obligarte a cumplir una meta de ahorro que hoy no es sostenible.
El primer paso puede ser organizar tu presupuesto y encontrar gradualmente un margen.
Paso 3. Elige para qué quieres ahorrar
una meta de ahorro necesita un objetivo.
En lugar de decir:
“Quiero ahorrar más.”
prueba:
“Quiero reunir $1.200.000 para una matrícula dentro de seis meses.”
Ahora tienes:
Meta: matrícula
Monto: $1.200.000
Fecha: seis meses
Y puedes calcular:
$1.200.000 ÷ 6 = $200.000 mensuales
Después viene la pregunta más importante:
¿Puedo separar $200.000 mensuales con mi presupuesto actual?
Si la respuesta es no, puedes ajustar el plazo, el monto o revisar nuevamente tus gastos.
Una meta debe adaptarse a tu realidad.
Paso 4. Si empiezas desde cero, considera primero una reserva para imprevistos
Una emergencia puede alterar rápidamente un presupuesto.
Por eso, si actualmente tienes $0 disponibles ante un gasto inesperado, construir una primera reserva puede ser una de tus metas iniciales.
No necesitas empezar pensando inmediatamente en una cifra enorme.
Puedes dividirla en etapas.
Ejemplo ilustrativo
Primera meta: $300.000
Segunda meta: $500.000
Tercera meta: continuar aumentando la reserva según tus gastos y necesidades.
La cantidad apropiada depende de tu situación:
- Gastos esenciales.
- Estabilidad de ingresos.
- Personas a cargo.
- Obligaciones.
- Otras fuentes de respaldo.
Lo más importante es que el dinero destinado a imprevistos tenga disponibilidad.
Paso 5. Define cuánto puedes ahorrar
No existe un porcentaje obligatorio.
Tal vez encuentres reglas que recomiendan ahorrar 10 %, 20 % u otra proporción de los ingresos.
Puedes utilizarlas como referencias, pero no como una obligación.
Ejemplo ilustrativo
Persona A recibe $3.000.000 y puede separar $300.000.
Persona B recibe los mismos $3.000.000, pero tiene personas a cargo y mayores gastos esenciales, por lo que actualmente puede separar $100.000.
El mismo porcentaje no necesariamente funciona para ambas.
La mejor cantidad para comenzar es aquella que puedes mantener sin descuidar necesidades esenciales ni asumir nuevas deudas simplemente para cumplir una meta de ahorro.
Paso 6. Separa el ahorro del dinero que utilizas diariamente
Una vez hayas elegido el monto, evita mezclarlo con el dinero destinado al mes.
Puedes utilizar:
- Un bolsillo de ahorro.
- Una subcuenta.
- Otra cuenta destinada a la meta.
- Una herramienta de control que te permita diferenciar el dinero.
Lo importante es saber:
“Este dinero ya tiene un propósito.”
Por ejemplo:
Emergencias — $300.000
es más claro que simplemente ver $300.000 adicionales dentro del saldo disponible de tu cuenta cotidiana.
Paso 7. Automatiza si se adapta a tu forma de recibir ingresos
Si recibes tus ingresos regularmente, puedes programar una transferencia automática hacia el lugar donde estás construyendo tu ahorro.
Por ejemplo:
Recibes tu ingreso el día 30.
Puedes programar una transferencia para los primeros días del siguiente mes.
Así el ahorro no depende únicamente de recordar hacerlo después de todos los gastos.
Pero automatizar no es obligatorio.
Si tus ingresos son variables, puedes hacer el proceso manualmente según lo que efectivamente recibiste.
El sistema debe adaptarse a ti.
Paso 8. Empieza con poco si eso es lo que puedes sostener
Ahorrar $50.000 puede parecer poco cuando tu objetivo cuesta varios millones.
Pero si actualmente ahorras $0, esos $50.000 representan un cambio.
Ejemplo ilustrativo
$50.000 mensuales durante seis meses:
$300.000
Si después puedes aumentar el aporte a $80.000 o $100.000, el plan puede evolucionar.
No necesitas esperar hasta tener “suficiente dinero para empezar”.
El ahorro también se construye progresivamente.
Paso 9. Decide dónde mantener cada tipo de ahorro
No todo el dinero que ahorras debería estar en el mismo producto.
Depende de su función.
Para emergencias
Prioriza la disponibilidad.
Si ocurre un imprevisto, necesitas poder utilizar esos recursos.
Para gastos próximos
También puede ser conveniente mantenerlos disponibles si la fecha está cerca.
Para una meta con fecha
Si ya tienes una cantidad acumulada que sabes que no necesitarás antes de una fecha determinada, puedes evaluar alternativas con plazo.
Una de ellas puede ser un CDT.
¿Cuándo puede entrar un CDT en tu plan de ahorro?
Un CDT puede evaluarse cuando ya tienes recursos disponibles para una meta y sabes que no necesitarás ese dinero durante el plazo elegido.
No funciona como un bolsillo al que agregas dinero cada mes.
Constituyes el CDT con un monto determinado y eliges un plazo entre las alternativas disponibles.
Además, el dinero no puede redimirse antes del vencimiento.
Ejemplo ilustrativo
Supongamos que llevas varios meses ahorrando y ya tienes:
$2.000.000
Tu objetivo ocurrirá dentro de varios meses y cuentas con otra reserva para imprevistos.
En ese momento puedes comparar:
- Plazos.
- Tasas.
- Condiciones.
- Fecha de tu objetivo.
- Forma de pago de intereses.
Si el vencimiento coincide con tu meta, puedes evaluar si un CDT tiene sentido para esos recursos.
No utilices para ello el dinero que necesitas mantener disponible para emergencias.
¿Ahorrar puede ayudarte a evitar deudas?
En algunas situaciones puede reducir la necesidad de asumir una nueva obligación.
Ejemplo ilustrativo
Necesitas cubrir un gasto inesperado de $400.000.
Si tienes una reserva disponible, puedes evaluar utilizarla.
Si no cuentas con esos recursos, podrías necesitar buscar otras alternativas, entre ellas financiación.
Eso no convierte automáticamente al crédito en algo negativo.
El crédito es una herramienta financiera.
El ahorro simplemente puede darte otra opción.
Paso 10. Revisa tu avance
Una meta no necesita permanecer intacta durante todo el año.
Cada cierto tiempo revisa:
- ¿Cuánto llevo?
- ¿Sigo teniendo la misma meta?
- ¿Cambió mi fecha?
- ¿Mis ingresos cambiaron?
- ¿Puedo aumentar el aporte?
- ¿Necesito reducirlo?
- ¿Utilicé parte de mi reserva para una emergencia?
Si tu situación cambia, ajusta el plan.
Ahorrar no consiste en cumplir perfectamente una regla.
Consiste en construir un sistema que puedas seguir utilizando.
Ejemplo completo: empezar a ahorrar desde $0
Supongamos que nunca has ahorrado.
Ingreso mensual: $2.700.000
Después de registrar gastos y obligaciones descubres que tienes aproximadamente:
$120.000 disponibles al mes.
Tu primera meta será construir una reserva de:
$600.000
Si mantienes un aporte de $120.000:
$600.000 ÷ $120.000 = 5 meses
Tu plan puede ser:
Mes 1: $120.000
Mes 2: $240.000 acumulados
Mes 3: $360.000
Mes 4: $480.000
Mes 5: $600.000
Ahora tienes tu primera meta cumplida.
Después puedes decidir si amplías esa reserva o empiezas una segunda meta.
No necesitaste empezar ahorrando millones.
Necesitaste empezar.
Errores frecuentes cuando empiezas a ahorrar
Elegir un monto demasiado alto
Una meta difícil de sostener puede hacer que abandones rápidamente.
Esperar a que “sobre dinero”
Si tienes margen, definir el ahorro dentro de tu presupuesto puede ayudarte a darle prioridad.
No saber para qué estás ahorrando
Una meta concreta facilita medir el progreso.
Mezclar el ahorro con el dinero del mes
Puedes terminar utilizándolo sin darte cuenta.
Poner el fondo de emergencias en un producto sin disponibilidad inmediata
La función de ese dinero es precisamente estar disponible.
Compararte con otras personas
Tus ingresos, obligaciones y metas son diferentes.
Preguntas frecuentes sobre cómo empezar a ahorrar
¿Cómo empezar a ahorrar si gano poco?
Primero registra tus ingresos y gastos para saber si existe un margen. Si puedes separar una cantidad pequeña sin descuidar gastos esenciales, puedes comenzar desde allí.
¿Cuánto dinero debo ahorrar al mes?
No existe una cantidad o porcentaje universal. Depende de tus ingresos, gastos, obligaciones y metas.
¿Es mejor ahorrar semanal o mensualmente?
Depende de cómo recibes tus ingresos y de qué frecuencia te resulte más fácil mantener.
¿Dónde puedo guardar mis primeros ahorros?
Depende de su propósito. Si estás construyendo una reserva para imprevistos, prioriza la disponibilidad.
¿Necesito tener mucho dinero para abrir un CDT?
Los montos mínimos dependen de la entidad y del producto. Revisa siempre las condiciones vigentes antes de decidir.
¿Debo empezar por ahorrar o pagar mis deudas?
Depende del costo de las obligaciones, tu presupuesto y tu necesidad de mantener recursos disponibles. No existe una respuesta universal.
Tu primer ahorro no tiene que ser perfecto
Si nunca has ahorrado, no empieces preguntándote cómo llegar a $10 millones.
Empieza preguntándote:
¿Cuánto puedo separar este mes?
Después:
¿Para qué lo voy a utilizar?
Y finalmente:
¿Dónde debería mantenerlo según esa meta?
Esos tres pasos pueden convertir una intención en un plan.
Cuando hayas construido una reserva y tengas dinero acumulado para una meta con fecha que no necesitas inmediatamente, puedes conocer cómo funciona el CDT Digital KOA y evaluar si sus plazos y condiciones vigentes corresponden con tu objetivo.
KOA es una Compañía de Financiamiento vigilada por la Superintendencia Financiera de Colombia.
Tu plata, tú mandas.