Cada año la historia se repite: llega diciembre, llega la prima… y en enero llega el vacío. La buena noticia es que esta vez puedes cambiar el guion. En KOA —compañía de financiamiento centrada en las personas— creemos que la mejor decisión se toma antes de que llegue la plata. No se trata de eliminar la celebración, sino de hacer que ese dinero cumpla un propósito.
Tu prima puede darte gusto, aliviar presión o abrir una meta, pero no puede hacer todo al tiempo. Por eso en KOA te proponemos tres rutas sencillas que puedes combinar según tu realidad: pagar deudas caras, armar un colchón de seguridad y crear un mini-CDT de 60 a 90 días para objetivos concretos.
Planear no le quita magia a diciembre; le quita estrés a enero.
1. Pagar deudas caras: la decisión que más rinde
Antes de pensar en compras, revisa tus cuotas actuales. Si tienes tarjetas de crédito o créditos de consumo con tasa alta, una parte de la prima puede darte un respiro real. No necesitas saldar todo; basta con amortizar capital, especialmente en la deuda con la TEA más alta.
Ese pago reduce intereses futuros y te devuelve flujo. Es como “comprarte tranquilidad” para los próximos meses.
Una fórmula práctica:
- 70% de la prima al crédito con tasa más alta.
- 30% restante a tus objetivos o ahorro.
Esa división equilibra lo urgente y lo importante.
Un consejo KOA: pide al banco un certificado actualizado de saldo y tasa. No tomes decisiones basadas en el recibo del mes; mira el costo real del crédito. Si ves que varias deudas pequeñas te están asfixiando, podrías evaluar una compra de cartera con mejor TEA y plazo ajustado. Lo esencial es que la prima no se vaya por los mismos huecos de siempre.
2. Armar tu “colchón KOA”: el fondo que evita urgencias
Si este año tuviste que acudir a créditos para resolver imprevistos, este paso es para ti. El fondo de emergencias no es lujo; es tu paracaídas.
Usa parte de la prima para empezar o reforzar ese fondo. Si cubres uno o dos meses de gastos esenciales, ya diste un salto enorme. No necesitas tenerlo completo de inmediato; lo construyes por escalones.
Empieza con un monto claro —por ejemplo, un mes de gastos— y guárdalo en un instrumento de alta disponibilidad. La prioridad aquí no es la rentabilidad, sino la tranquilidad: poder usarlo sin penalidad cuando pasa algo inesperado.
Piensa en este fondo como la base sobre la que después crecen tus metas. Un ahorro que no compite con el día a día, sino que te protege de él.
En KOA decimos que el colchón es la diferencia entre un susto y un problema. Cuando existe, tus decisiones dejan de ser impulsivas.
3. Crea un mini-CDT de 60 a 90 días para tus metas cercanas
La tercera ruta es para los que quieren que su dinero trabaje incluso durante las fiestas. Si tienes metas de corto plazo —viaje, matrícula, impuestos, seguro o equipos para el negocio—, lo ideal es separar ese dinero desde noviembre en un CDT con vencimiento alineado a la fecha del gasto.
Un mini-CDT de 60 a 90 días es la forma más práctica de lograrlo. No estás “amarrando” tu plata por años, pero sí le das orden, tasa conocida y disciplina por diseño.
Con el CDT Digital KOA puedes hacerlo 100% online, sin papeleo ni letra pequeña.
- Conoces la tasa (TEA) y el valor al vencimiento desde el inicio.
- Recibes recordatorios antes de la fecha para decidir si usas o renuevas.
- Puedes construir una pequeña escalera de plazos si quieres flexibilidad.
Así evitas tener la prima en la cuenta corriente, donde se confunde con el gasto del día a día. Y, de paso, te demuestras que ahorrar también puede sentirse bien.
Simular tu rendimiento en KOA toma un minuto y te muestra cuánto puedes ganar según el plazo que elijas. La decisión no es teórica; es tangible.
La mejor compra: paz mental para enero
No hay nada más costoso que llegar a enero con la cuenta vacía. Y no hay nada más satisfactorio que ver que tu dinero cumplió lo que prometiste en noviembre.
El orden no quita disfrute: te permite elegir mejor.
- Puedes salir a cenar sin culpa porque sabes que tu colchón está listo.
- Puedes comprar un regalo sabiendo que no compromete tu meta de matrícula o viaje.
- Puedes iniciar el año con un CDT activo, viendo cómo tus intereses crecen mientras el resto del mundo apaga incendios.
La prima no es un premio pasajero; es una herramienta de bienestar.
Hábitos KOA que refuerzan el plan
- Define antes de recibir. Si decides hoy, tu dinero no se dispersa mañana.
- Automatiza. Programa transferencias o aperturas en la semana del pago.
- Evita el “premio doble”. Si ya celebras con un gusto, no repitas con la misma plata.
- Revisa en enero. Evalúa qué ruta te funcionó y ajusta porcentajes.
Estas pequeñas acciones convierten la planeación en hábito, no en excepción.
La prima de diciembre se disfruta más cuando cumple un propósito. Pagar deudas caras, fortalecer tu colchón y abrir un mini-CDT de 60 o 90 días son tres caminos distintos hacia el mismo destino: tranquilidad.
En KOA, compañía de financiamiento, te acompañamos con claridad, respeto y control. Aquí no hay letra pequeña ni tecnicismos vacíos. Hay herramientas reales para que tomes decisiones que se sientan tuyas.
Simula tu rendimiento, elige el plazo que te calce y deja que tu dinero trabaje mientras tú celebras. Tu plata, tú mandas.
Fuentes recomendadas
- Superintendencia Financiera de Colombia — Educación del consumidor financiero.
- Banco de la República — Glosario de ahorro y tasas.
- Fogafín — Seguro de depósitos para entidades vigiladas.
- Asobancaria — Finanzas personales y cultura del ahorro.